Teatro

León Febres-Cordero, Paris 2014

A León Febres-Cordero

Habitante de anfiteatros, perito en laberintos
Voz antigua, voz nueva

Hace ya muchos años me topé con una palabra griega que he llevado conmigo desde entonces, la palabra que Parménides usó en su poema y con la que nombró lo que ahora llamamos filosofía: aletheia, que significa des-cubrimiento, des-velación. Yo la interrogaba: ¿Qué buscaba Parménides detrás del velo? ¿Qué han buscado tantos? Yo rastreaba su significado en todo lo que leía, en todo lo que escuchaba. La asedié durante más de 20 años, o más de 20 siglos, o más de 20 mil años. O mejor dicho, yo creí que la asediaba. Recién he comprendido que ella me asediaba a mí, que esperaba sin prisa a que por fin yo me quedara quieta para mostrarse.

Lo que he visto —lo que se ha desvelado— lo he dejado escrito en cuentos y ensayos, hago lo que puedo. Aquí lo digo en teatro. Y he de seguir contando lo que he visto durante los próximos 20 años, o 20 siglos, o 20 mil años.


Bailadora de flamenco, por Fabián Pérez
Los resucitados
Palacio de la Música Catalana en Barcelona
Los colores de la luz
Atenea
La ceremonia de los desvelos
Antígona, por Frederic Leighton
Ismene
Filoctetes herido
Filoctetes forever
Artemisa
María Eugenia
Afrodita, Eros y Pan
Persecuciones
Heracles y Hebe
Hasta que la muerte nos separe
Jasón y Medea
Medea inmortal
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