Anfiteatros en Grecia

En 2011, la Universidad Nacional de las Artes, UNEARTE, realizó la Semana de la Cultura Griega, que contó con una exposición fotográfica de anfiteatros.

A continuación, les presento las láminas de la exposición. Para verlas mejor, haga clic sobre ellas. Más adelante, el texto de la primera lámina.


Exposición fotográfica de anfiteatros


Teatros griegos de la antigüedad

La construcción de teatros griegos clásicos va desde el siglo V a. C. al siglo III a. C. Estos teatros están presentes en toda Grecia continental, insular, así como en Magna Grecia (sur de Italia y Sicilia) y Asia Menor (actual Turquía). Es relativamente fácil identificar a un centenar.

Los teatros se edificaban en la ladera de una montaña. En las grandes ciudades estaban construidos en gran escala para acomodar a un gran número de personas, tanto en la orquesta como en las gradas.

Los diseñadores fueron capaces de crear una acústica inmejorable, de tal manera que las voces de los actores pudieran ser oídas en todo el teatro. Actualmente es difícil un teatro moderno de grandes dimensiones capaz de superar estas características.

Los teatros griegos constaban de tres partes principales: koilon, orchestra y skene.

El koilon era el conjunto de gradas donde se sentaban los espectadores. Ocupaba la ladera de la montaña y tenía forma semicircular. Recibió también el nombre de theatron, «lugar para la contemplación», que más tarde pasó a designar a toda la construcción.

La orchestra, literalmente «lugar para danzar», era la parte más antigua del teatro, utilizada por los coros. En los primeros tiempos tenía un altar en el centro donde se sacrificaba un cordero en honor a Dionisos; con el tiempo, el altar fue disminuyendo de tamaño hasta desaparecer.

La skene era la plataforma alargada y estrecha situada junto a la orchestra, en el lado opuesto al koilon. Primero los dramaturgos usaron un telón que colgaba detrás de la skene, simulando un decorado, que también servía a los actores para ocultarse y cambiar de vestuario durante la obra; más tarde, el telón se convirtió en una pared larga, llamada paraskenia, «detrás de la escena», proyectada hacia delante por los lados, la cual podía tener puertas para las entradas y salidas de los actores. Justo delante de la paraskenia, entre ella y la orchestra, la skene recibió el nombre de proskenio, «delante de la escena»; con frecuencia estaba adornado con columnas y estatuas, y, de manera similar al proscenio actual, era el lugar donde actuaban los actores. La muerte de un personaje siempre ocurría ob skene, «fuera de escena», ya que era inapropiado mostrarla a la audiencia; de esta expresión deriva la palabra obsceno.

Los teatros griegos tenían entradas para los actores y los miembros del coro, llamados parodoi (plural de parodos, «entrada»), que se abrían entre la skene y la orchestra. Tenían una función dramática, ya que, por convenio, los más occidentales representaban la salida hacia el mar o el campo, y los más orientales, a la Acrópolis. Por lo tanto, dependiendo de por dónde entrasen o saliesen los coros o personajes, el público sabía de dónde venían o adónde iban.

El odeón, literalmente «lugar para cantar», era un edificio teatral que se utilizaba para los acontecimientos musicales, tales como ejecuciones instrumentales, cantos declamaciones de poemas; en algunos casos, también servía como lugar de reunión política y judicial. Los odeones se diferencian de los teatros porque estaban parcial o totalmente cubiertos, y eran de pequeño tamaño.

En la exposición se presentan algunos teatros griegos antiguos que sobresalen por su importancia y estado de conservación.

  1. Anfiarao
  2. Delfos
  3. Delos
  4. Dionisio
  5. Dodona
  6. Éfeso
  7. Epidauro
  8. Filipo
  9. Gortina
  10. Mesinia
  11. Mileto
  12. Milo
  13. Pérgamo
  14. Priene

El mito de Eros y Psique

Eros y Psique, por Albacini

El mito lo cuenta Apuleyo, un escritor romano del siglo II, en su libro Metamorfosis (El asno de oro). Contiene elementos que aparecen en varios cuentos de hadas: La bella y la bestia, Cenicienta, Blancanieves, La bella durmiente. El analista jungiano Rafael López-Pedraza dictó seminarios en la Universidad Central de Venezuela acerca de este mito y se publicó un libro a partir de sus clases, Eros y Psique. Habla del desarrollo del alma.

A continuación, un vídeo precioso. Más adelante, un resumen del mito.

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¿Qué es el templo griego? Karl Kerényi

Cariátides del Erectión
Cariátides del Erectión

Se habla del espíritu religioso que impregnaba la arquitectura griega, de una inspiración de carácter religioso que influía en ella, como si se tratara de algo evidente. Si queremos precisar, sin embargo, en qué consistía tal efecto, habrá que hablar de algo concreto: de una de las dos estructuras que caracterizan como ninguna otra la arquitectura griega. Son características de esta y de ninguna otra arquitectura y han sido adoptadas como herencia griega por la edad moderna. Se ha podido afirmar que la historia de la arquitectura occidental difícilmente podría imaginarse sin estas dos creaciones (Heinz Kähler). Las dos estructuras son el teatro y el templo, pero, en un sentido estricto, el espíritu religioso sólo actúa en una de ellas, en la estructura del templo, no en la del teatro.

El espíritu religioso sí actúa en la danza y el drama, en los movimientos y el lenguaje dramáticos, comprendidos por el teatro como estructura. En la arquitectura del teatro sólo actúa en el sentido de que su estructura permite a los espectadores concentrarse en la danza, la acción y el lenguaje. Por lo demás, sólo sirve a la comodidad de los espectadores, o sea, sirve a los seres humanos y no a un dios –Dioniso– o a los dioses. El templo griego, en cambio, es la estructura más concentrada que no sirve a la comodidad de ningún ser humano, ni siquiera a la del sacerdote ni a la de los otros celebrantes y participantes de un sacrificio. Comoquiera que los griegos entendieran y proyectaran el sacrificio, la relación que este establecía entre la divinidad y los seres humanos se producía al aire libre, con independencia del templo, al cual el sacrificador daba la espalda. Sigue leyendo